El patrimonio del fallecido Phil Bachman, un renombrado coleccionista de Ferrari, ha redefinido el mercado de automóviles coleccionables durante el fin de semana, con múltiples vehículos vendiéndose a precios que rompieron récords anteriores. La estrella de la subasta fue un Ferrari Enzo 2004 acabado en amarillo Giallo Modena, que se vendió por la asombrosa suma de 17.875 millones de dólares, más del triple del máximo anterior de 6 millones de dólares establecido en 2023.
La rareza detrás del precio
El Enzo en cuestión no era simplemente un modelo raro; Era un ejemplo excepcionalmente bien conservado. Con sólo 649 millas en el odómetro y una de las 127 unidades asignadas al mercado estadounidense, este automóvil en particular se destacó. Aún más exclusivo, es uno de los 36 Enzos pintados en el distintivo tono Giallo Modena. El coche también cuenta con un historial de premios, lo que aumenta aún más su atractivo entre los coleccionistas.
Para aumentar su valor, el vehículo recibió una amplia personalización de fábrica, con un llamativo interior en dos tonos Rosso y Giallo, un toque único que lo distingue de casi todos los demás Enzo jamás producidos.
Una cascada de ventas récord
El Enzo no fue el único que rompió récords. El 288 GTO de 1984 de Bachman se vendió por 8,525 millones de dólares, casi duplicando el récord anterior del modelo. Un F40 de bajo kilometraje (458 millas) alcanzó 6,6 millones de dólares, mientras que un Ferrari F50 se vendió por 12,21 millones de dólares. Otros aspectos destacados incluyeron un LaFerrari Coupe por 6,71 millones de dólares, un LaFerrari Aperta por 11 millones de dólares y un 599 GTO por 3,96 millones de dólares. Incluso modelos menos conocidos como el 430 Scuderia Spider 16M ($1,98 millones) y el 360 Challenge Stradale ($1,155 millones) superaron las expectativas.
El vínculo de la Fundación explicado
La asociación de la subasta con la Fundación Phil y Martha Bachman inicialmente generó especulaciones de que las donaciones caritativas estaban elevando los precios, particularmente para el Enzo. Sin embargo, el acuerdo era más complejo. Según los informes, la casa de subastas Mecum Auctions compró toda la colección Bachman a la familia el año pasado y una parte de la transacción se destinó a la fundación.
Esto significa que todos los beneficios fiscales fueron para Mecum, no para los compradores de la subasta misma. La venta que tuvo lugar durante el fin de semana fue una transacción comercial estándar, en la que los compradores compraron directamente a Mecum Auctions en lugar de donar a organizaciones benéficas.
La subasta fue, en última instancia, una demostración de mercado de cómo la demanda extrema y la oferta limitada pueden impulsar los precios más allá de las expectativas racionales.
El evento subraya la creciente tendencia de que los automóviles coleccionables sean tratados como activos de grado de inversión en lugar de simples vehículos. Los resultados sugieren que incluso en un clima económico volátil, los Ferrari ultra raros continúan obteniendo primas masivas de coleccionistas dispuestos a pagar sumas extraordinarias por exclusividad y prestigio.
