El último híbrido enchufable (PHEV) de Ferrari, el 849 Testarossa, continúa la tendencia de la asistencia eléctrica de alto rendimiento en lugar de la economía de combustible. Pero la verdadera historia no es la tecnología en sí; así es como los propietarios no lo usan. Según Ferrari, la mayoría de los compradores simplemente no se molestan en cargar sus PHEV con regularidad.
Sistemas híbridos diseñados para generar energía, no eficiencia
El 849 Testarossa, al igual que su predecesor, el SF90 Stradale, integra un V8 biturbo con tres motores eléctricos. Sin embargo, Ferrari admite que los cuatro modos de conducción del eManettino están optimizados para la entrega de potencia, no para maximizar la duración de la batería. El sistema puede proporcionar el máximo rendimiento en cualquier entorno, y las diferencias clave son la agresividad con la que gestiona el uso de la batería.
Los modos disponibles incluyen:
- eDrive: Funcionamiento únicamente eléctrico, con hasta 25 km de autonomía.
- Híbrido: Prioriza la energía eléctrica cuando es posible, requiriendo una batería cargada (que muchos propietarios omiten).
- Rendimiento: Mantiene el motor de combustión en funcionamiento para obtener una potencia constante, lo que reduce la necesidad de enchufarlo. Este es el modo más utilizado.
- Calificación: Uso agresivo de energía para ráfagas cortas, luego recarga agresiva durante los momentos sin aceleración.
Por qué los propietarios no se conectan
Los datos de cinco años de propiedad de Ferrari confirman esta tendencia. Los propietarios tratan el PHEV como un híbrido convencional: el motor mantiene la batería cargada mientras se conduce, con la carga reservada para largos períodos de almacenamiento. Esto no es sorprendente, ya que el principal atractivo de estos vehículos es el rendimiento puro, no el ahorro de combustible.
Se prefiere el modo Performance porque proporciona energía constante sin la molestia de la carga externa. El sistema puede incluso utilizar motores eléctricos para gestionar la tracción, absorbiendo el excedente de energía cuando los neumáticos no pueden soportar la producción total de combustión.
Fiabilidad de la batería a largo plazo: la garantía de Ferrari
Ferrari reconoce que la electrificación requiere un compromiso a largo plazo con el mantenimiento de las baterías. La iniciativa “Ferrari es para siempre” de la compañía tiene como objetivo tranquilizar a los clientes sobre la confiabilidad de la batería y futuras actualizaciones. Al llevar la producción de baterías internamente, Ferrari pretende garantizar el soporte a largo plazo para su flota híbrida, incluida una reciente opción de batería de reemplazo para el hiperauto LaFerrari.
Con más de 330.000 Ferraris en circulación (el 90% aún operativo), la marca reconoce que mantener una gama electrificada en expansión es esencial para la confianza de los clientes.
La verdad es simple: los propietarios de Ferrari compran estos autos por la velocidad, no para enchufarlos. El sistema híbrido mejora el rendimiento, pero no cambia la experiencia principal: una máquina de conducción de alto octanaje y sin complejos.






















