BMW está ajustando la potencia de su motor V8 biturbo de 4,4 litros, que se encuentra en los modelos M5 y XM, para cumplir con las próximas regulaciones de emisiones Euro 7 que entrarán en vigor en Europa en noviembre de 2026. Este cambio pone de relieve la creciente presión sobre los fabricantes de automóviles para que se adapten a normas medioambientales más estrictas, incluso para los vehículos de alto rendimiento.
Detalles del ajuste de potencia
El V8 del M5 verá reducida su potencia de 430kW (576hp) a 400kW (536hp). Sin embargo, BMW compensará esta disminución aumentando la potencia del motor eléctrico integrado, asegurando que el sistema híbrido general mantenga una potencia combinada de 535 kW (717 CV). El cambio se basa en la implementación del proceso de combustión Miller Cycle, que mejora la eficiencia del combustible y reduce las emisiones.
Impacto en otros modelos
El SUV BMW XM también se someterá a ajustes similares, adoptando el ciclo Miller para cumplir con los estándares Euro 7. Si bien no se han revelado reducciones de potencia específicas, BMW confirma que la potencia híbrida combinada del SUV se mantendrá en 550kW (738hp).
Diferencias regionales
Actualmente, estos cambios se limitan a los modelos europeos producidos a partir de marzo de 2026 (M5) y abril de 2026 (XM). BMW Australia confirma que no hay planes inmediatos para modificar los modelos de sala de exposición, ya que Australia adoptará regulaciones equivalentes a Euro 6d en diciembre de 2025, a diferencia de las normas Euro 7 más estrictas.
Tendencias más amplias de la industria
Este movimiento se alinea con tendencias más amplias de la industria, ya que Mercedes-Benz también está desarrollando un V8 electrificado de próxima generación para modelos futuros como la Clase S y el CLE63 AMG. La decisión de BMW de conservar los motores V8 –después de consideraciones previas para eliminarlos gradualmente– estuvo influenciada por la demanda sostenida en mercados como América del Norte, donde los vehículos de alto rendimiento siguen siendo populares.
El cambio hacia sistemas híbridos en motores de alto rendimiento es una respuesta directa al endurecimiento de las regulaciones sobre emisiones, lo que garantiza que los fabricantes puedan seguir ofreciendo vehículos potentes y al mismo tiempo cumplir con los estándares ambientales.
La transición demuestra que los fabricantes de automóviles se están adaptando activamente a regulaciones más estrictas aprovechando la tecnología híbrida y las mejoras en la eficiencia de la combustión, en lugar de abandonar por completo los motores de alto rendimiento.























