Mazda considera un nuevo auto deportivo rotativo a pesar de los obstáculos financieros

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Mazda está explorando activamente la posibilidad de un nuevo automóvil deportivo con propulsión rotativa, a pesar de reconocer importantes desafíos financieros. El proyecto, potencialmente un sucesor del RX-7 o RX-8, depende de determinar si existe un mercado viable para dicho vehículo.

El entusiasmo interno impulsa el proyecto

Según Moritz Oswald, director de proyectos de planificación de productos de Mazda Europa, existe un apoyo interno “loco” para un coche deportivo emblemático. Muchos dentro de la empresa desean seguir produciendo vehículos emocionalmente atractivos, pero la rentabilidad sigue siendo una preocupación clave. La compañía está utilizando conceptos como Iconic SP y Vision X-Coupe para medir el interés público antes de tomar una decisión final.

Evolución del motor rotativo

Las primeras versiones del renacimiento rotativo de Mazda se centraron en utilizar el motor como extensor de autonomía para vehículos eléctricos, como se ve en el MX-30 R-EV. Sin embargo, un modelo RX de producción probablemente volvería a una configuración más tradicional, con el motor rotativo impulsando directamente las ruedas. Mazda está probando diferentes configuraciones híbridas, incluidas versiones enchufables con motores de dos rotores, para optimizar el rendimiento y la eficiencia.

Realidades financieras y planes futuros

A pesar del entusiasmo interno generalizado, el director de tecnología de Mazda, Ryuichi Umeshita, enfatizó que el principal obstáculo es la viabilidad financiera. La empresa debe garantizar que cualquier coche deportivo nuevo genere ingresos suficientes para justificar la inversión. Mazda también se ha comprometido a continuar la producción del MX-5 Miata, independientemente de si se aprueba un modelo de mayor rendimiento.

Perspectivas a largo plazo

Dadas las incertidumbres financieras, es poco probable que un deportivo rotativo llegue a los concesionarios antes de finales de la década, si es que llega a llegar. Mazda está actuando con cautela, priorizando la investigación de mercado y la estabilidad financiera sobre la producción inmediata. El sueño de un nuevo RX sigue vivo, pero su futuro depende de convencer a los ejecutivos de que puede ser un emprendimiento rentable.

El enfoque de Mazda refleja un equilibrio pragmático entre los deseos de los entusiastas y las realidades empresariales. La empresa está dispuesta a explorar el potencial del motor rotativo, pero sólo procederá si se alinea con sus objetivos financieros a largo plazo.