El Kia Picanto ha sido durante mucho tiempo la opción predeterminada para los compradores preocupados por su presupuesto. Sin embargo, los recientes aumentos de precios están erosionando su atractivo, especialmente para el GT-Line automático de alta especificación, que parece cada vez más difícil de justificar con un presupuesto ajustado. Esta revisión examina si el último Picanto todavía ofrece valor o si los rivales más baratos ahora ofrecen una mejor oferta.
Aumentos de precios y posición en el mercado
Los precios del Picanto 2026 han aumentado $800 en todas las versiones, sin las correspondientes actualizaciones. El precio de venta del GT-Line automático comienza en $25,040, lo que lo convierte en uno de los autos más asequibles del mercado. Pero la competencia es feroz: el MG 3 Essence es más barato a $25,990 en auto, mientras que el Mahindra XUV3XO y el Chery Tiggo 4 son aún más asequibles a $23,990. El Hyundai Venue y el BYD Atto 1 también plantean alternativas sólidas.
Este aumento de precio es importante porque el principal atractivo de venta del Picanto fue su extrema asequibilidad; a medida que esa ventaja se reduce, los compradores tienen alternativas más atractivas.
Interior: básico, pero funcional
El interior GT-Line representa un paso adelante con respecto a los modelos básicos, pero aún está claramente orientado al presupuesto. El volante de cuero cosido y los asientos de cuero sintético añaden un toque de refinamiento, pero la cabina en general parece barata. La pantalla táctil de 8.0 pulgadas ofrece Apple CarPlay inalámbrico y Android Auto, pero poco más en términos de funciones avanzadas. Los ajustes manuales de los asientos y la falta de asientos con calefacción refuerzan el enfoque de reducción de costos del Picanto. El espacio de almacenamiento está bien pensado para un automóvil pequeño, con puertos USB y portavasos, pero el espacio en el asiento trasero es reducido para los adultos.
Motor y rendimiento: Decepcionante
El GT-Line está propulsado por el mismo motor de bajo rendimiento que el modelo base, un descuido decepcionante. La transmisión automática es lenta y el consumo de combustible es peor de lo esperado, 7,2 l/100 km, comparable al de algunos SUV de tamaño medio. El motor tiene dificultades en las pendientes y se siente tenso a velocidades de autopista. La falta de una opción de motor turboalimentado, disponible anteriormente, hace que el tren motriz del Picanto parezca obsoleto y poco competitivo.
Experiencia de conducción: sorprendentemente capaz, pero refinada
A pesar del débil motor, el Picanto se maneja bien gracias a su peso ligero y su corta distancia entre ejes. La dirección responde y la comodidad de marcha es mejor de lo esperado, incluso con neumáticos deportivos. Sin embargo, el ruido de la cabina procedente de los neumáticos, el viento y el motor es intrusivo. La falta de sistemas modernos de asistencia al conductor es una ventaja para algunos, ya que la asistencia para mantenerse en el carril se puede desactivar fácilmente.
Costos de seguridad y propiedad
El Picanto carece de una calificación de seguridad ANCAP, ya que la calificación anterior expiró en 2023. Las características de seguridad estándar incluyen AEB, asistencia de punto ciego y una cámara de marcha atrás. Si bien Kia ofrece una garantía de siete años, los costos de servicio son más altos que el promedio en comparación con rivales como Chery, lo que podría compensar los ahorros iniciales.
Veredicto final
El Kia Picanto sigue siendo una opción viable para los compradores que priorizan la asequibilidad por encima de todo. La versión GT-Line agrega algunas características de comodidad, pero el motor decepcionante y los precios en aumento lo hacen menos competitivo. Si necesita el auto nuevo más barato disponible, el Picanto aún cumple con los requisitos, pero una versión manual es la compra más inteligente. Considere alternativas si prioriza el rendimiento, el refinamiento o los costos de funcionamiento a largo plazo.
