La división M de alto rendimiento de BMW está contemplando abiertamente una incursión en el mercado de vehículos todoterreno, lo que indica un cambio potencial más allá de su enfoque tradicional en autos y SUV orientados a la pista. Esta medida posicionaría a BMW directamente frente a competidores como el Mercedes-Benz G-Wagen y el Land Rover Defender, dos modelos que han combinado con éxito lujo con capacidad robusta.
La herencia de las carreras genera nuevas posibilidades
La idea no es un salto, según el jefe de la división M, Frank van Meel. Establece una conexión entre el mundo de las carreras de alta velocidad y las competiciones todoterreno extremas como el rally Dakar (anteriormente París-Dakar), donde BMW y su filial Mini tienen un historial demostrado.
“Si vienes de las carreras, no sólo está el WEC… sino también el París-Dakar”, explicó van Meel.
El rally Dakar es brutal: coches, camiones y motos recorren miles de kilómetros en duras condiciones desérticas. Esta historia de las carreras de resistencia sugiere que la división M de BMW ve una oportunidad de aplicar su experiencia en ingeniería de rendimiento a un vehículo diseñado para terrenos extremos.
Tendencias del mercado y planes de producción.
Se espera que el potencial todoterreno, cuyo nombre en código interno es “G74”, se fabrique en los Estados Unidos a partir de 2029. Este momento es significativo: el G74 reemplazaría al híbrido enchufable V8 XM, lo que sugiere que BMW está reevaluando su línea de desempeño para incluir modelos más versátiles.
La medida se alinea con tendencias más amplias de la industria: las marcas de lujo reconocen cada vez más la demanda de vehículos que puedan manejar tanto las calles de la ciudad como los paisajes desafiantes. El éxito del Defender y el G-Wagen demuestra que los compradores están dispuestos a pagar más por esta combinación.
Ampliación de la Insignia M
BMW ya ha ampliado la insignia M para incluir más modelos con paquetes M y actualizaciones, como el M240i, aparte del M2 en toda regla. Esto sugiere una voluntad de ampliar el atractivo de la marca más allá de los entusiastas incondicionales, y un vehículo todoterreno encajaría en esta estrategia.
Las ventas récord de automóviles M a nivel mundial, incluido uno de cada cuatro BMW vendidos en Australia que son un modelo M, muestran que la marca está en una posición sólida para abordar nuevos segmentos. La decisión de ingresar al mercado todoterreno podría solidificar aún más el dominio de BMW M en el segmento de vehículos de alto rendimiento.
En última instancia, la consideración de BMW M de un vehículo todoterreno no se trata sólo de construir otro coche. Se trata de aprovechar el legado de las carreras, responder a la demanda del mercado y hacer evolucionar la marca M para seguir siendo competitiva en un panorama automovilístico cambiante.
