El Mazda CX-5 es conocido desde hace mucho tiempo como uno de los crossovers más divertidos de conducir y que atrae a seguidores leales. El último modelo 2026 se basa en esa reputación, abordando deficiencias anteriores y al mismo tiempo se mantiene fiel a su identidad central. Los ingenieros de Mazda se concentraron en mejorar la practicidad y el refinamiento sin sacrificar la experiencia de conducción atractiva que distingue al CX-5.
Mejoras clave: espacio y estabilidad
El nuevo CX-5 es notablemente más grande, con un aumento de 4,5 pulgadas en longitud y una distancia entre ejes más larga. Esto se traduce en un manejo más estable y una mayor comodidad para los pasajeros traseros, solucionando quejas anteriores sobre espacio reducido. Mazda también perfeccionó la dirección y la suspensión para lograr una respuesta más nítida y una sensación más firme, mejorando la ya elogiada dinámica de conducción.
La asistencia eléctrica se ha ajustado para reducir la amortiguación, lo que da como resultado una respuesta de dirección más directa sin sentirse demasiado pesado. Las actualizaciones de la suspensión, aunque parecen similares a las del modelo anterior, contribuyen a un rendimiento de manejo aún mejor.
Motor y rendimiento
El CX-5 conserva su motor de cuatro cilindros y 2,5 litros, que produce 187 caballos de fuerza. Si bien es adecuado para la conducción diaria, algunos críticos lo encontraron poco potente, especialmente cuando se lo presiona con fuerza. Está prevista una variante híbrida para 2027, que promete un aumento significativo del rendimiento. Se ha mejorado la respuesta del acelerador, pero las limitaciones del motor se notan cuando se busca una aceleración enérgica.
Mejoras interiores: comodidad silenciosa, enfoque digital
Mazda ha priorizado el silencio en la cabina del nuevo CX-5. La insonorización adicional en el área de carga y los refuerzos estructurales reducen el ruido de la carretera, creando una experiencia de conducción más serena.
El interior cuenta con el último sistema de información y entretenimiento de Mazda, que reemplaza el dial giratorio con una gran pantalla táctil con tecnología de Google incorporado. El sistema responde e incluye Apple CarPlay y Android Auto, pero la ausencia de controles físicos de HVAC y una perilla de volumen dedicada es una elección controvertida. La insistencia de Mazda en los botones del volante y el control por voz para estas funciones puede frustrar a algunos conductores.
El espacio de los asientos traseros se ha incrementado notablemente, con espacio suficiente para que un niño se siente cómodamente con una mochila a sus pies. El umbral trasero más grande facilita que los niños entren y salgan de forma independiente. Si bien la calidad del material es generalmente buena, algunas áreas, como la consola central en modelos superiores, cuentan con plástico más barato, lo que indica medidas de ahorro de costos.
El veredicto: un mejor crossover completo
El Mazda CX-5 2026 es un refinamiento de una fórmula ya sólida. Ofrece un equilibrio convincente entre disfrute de la conducción, practicidad y comodidad. La falta de controles físicos es una compensación, pero muchos conductores pueden aceptarla con el fin de mantener la atractiva dinámica de conducción del CX-5.
El CX-5 sigue siendo una opción destacada en el concurrido segmento de los crossover, ya que ofrece una experiencia más premium de lo que sugiere su precio.






















