Ford está señalando un regreso a los automóviles de pasajeros tanto en Europa como en Estados Unidos, revirtiendo una tendencia que vio la descontinuación de modelos como el Fusion y el Focus. El director ejecutivo de la compañía, Jim Farley, ha confirmado “planes interesantes” para Europa, mientras que las discusiones internas sugieren una reactivación más amplia del segmento de automóviles para 2030. Esta medida se produce cuando los fabricantes de automóviles reevalúan sus carteras en medio de la cambiante demanda de los consumidores y las presiones regulatorias.
Estrategia europea: asociaciones con VW y Renault
La estrategia europea de Ford depende en gran medida de asociaciones estratégicas. La compañía está explorando empresas conjuntas con Volkswagen, lo que podría conducir a un hatchback eléctrico basado en la plataforma MQB de VW. También están en marcha conversaciones con Renault, con planes de lanzar dos modelos diseñados por el fabricante de automóviles francés utilizando su plataforma Ampere EV, cuyo lanzamiento está previsto para 2028.
También existe la posibilidad de colaboración con Geely, que podría implicar la producción de vehículos en la planta de Ford en Valencia, España, para evitar los aranceles europeos. Si bien ninguna de estas colaboraciones está confirmada, ilustran la voluntad de Ford de aprovechar la experiencia y la infraestructura externas para volver a ingresar al mercado de automóviles de pasajeros.
Mercado estadounidense: nuevos modelos por menos de 40.000 dólares
El resurgimiento de Ford no se limita a Europa. La compañía tiene la intención de introducir una nueva línea de automóviles en EE. UU. para 2030, con modelos con precios inferiores a 40.000 dólares. Estos vehículos contarán con sistemas de propulsión “multienergía”, incluidas opciones híbridas y eléctricas, pero no revivirán modelos existentes como el sedán Mustang.
Es probable que esta estrategia esté influenciada por la creciente demanda de vehículos eléctricos e híbridos asequibles en Estados Unidos. Al ofrecer precios competitivos y diversas opciones de sistemas de propulsión, Ford pretende recuperar un segmento del mercado que anteriormente abandonó.
Por qué esto es importante
El cambio de Ford refleja una tendencia más amplia en la industria automotriz. Durante años, los fabricantes se han centrado en los SUV y las camionetas debido a sus mayores márgenes de beneficio, pero las preferencias de los consumidores están evolucionando. Los vehículos eléctricos están ganando terreno y muchos conductores todavía prefieren la practicidad de los automóviles.
“Si Ford puede ofrecer coches atractivos de menos de 40.000 dólares, puede que finalmente tenga una respuesta real a su cada vez menor huella de turismos”.
La voluntad de la empresa de invertir en automóviles sugiere nuevamente que reconoce la importancia de una cartera de productos diversificada. El éxito de esta estrategia dependerá de la capacidad de Ford para ejecutarla de manera eficiente y entregar vehículos que cumplan con las expectativas de los consumidores.






















