El CEO de Ford admite fallas en la estrategia de vehículos eléctricos y cita a Tesla como punto de referencia

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El director ejecutivo de Ford, Jim Farley, ha reconocido públicamente importantes errores en el lanzamiento de vehículos eléctricos (EV) de la compañía, elogiando abiertamente la eficiencia de Tesla y admitiendo sesgos internos en el pasado. Las admisiones se producen en medio de pérdidas financieras continuas dentro de la división Modelo e de Ford, que informó una pérdida de EBIT de 4.800 millones de dólares para 2025.

Errores de cálculo iniciales

Farley afirmó que si pudiera revisar el desarrollo del F-150 Lightning, procedería de manera diferente, reconociendo una falta de previsión en la planificación inicial de los vehículos eléctricos. Reveló que se produjo un punto de inflexión después de una comparación directa con los vehículos Tesla:

“Cuando destrozamos un Tesla… me quedé absolutamente estupefacto. El mazo de cables del Mach-E pesaba 70 libras más y era 1,6 kilómetros más largo. No sabíamos lo que estaba pasando por las mentes [de los ingenieros de Tesla]”.

Esta comprensión destacó la resistencia interna de Ford a adoptar plenamente los principios de diseño nativos de los vehículos eléctricos, particularmente en lo que respecta al cableado y la integración de la batería. El director ejecutivo admitió que la empresa inicialmente favoreció las cadenas de suministro familiares en lugar de una arquitectura óptima de vehículos eléctricos, una decisión que infló los costos de producción.

COVID y perturbaciones en la cadena de suministro

La pandemia y la posterior crisis de los chips complicaron aún más las cosas, creando un aumento temporal de la demanda que enmascaró ineficiencias subyacentes. Farley explicó:

“El COVID fue totalmente una señal falsa… Si pudieras construir un vehículo, lo ibas a vender básicamente a precios un 30 o 40 por ciento más altos que antes del COVID”.

Esta demanda inflada permitió a Ford pasar por alto temporalmente la viabilidad económica de sus vehículos eléctricos, retrasando una corrección de rumbo crucial. La compañía ahora está reduciendo sus planes para ciertos modelos, incluido el F-150 Lightning, cambiando hacia opciones de vehículos eléctricos de alcance extendido (EREV).

China y la presión competitiva

Farley también expresó sorpresa por los rápidos avances en la industria automotriz china, admitiendo que Ford subestimó a sus competidores:

“Sus autos pasaron claramente de detrás de nosotros a delante de nosotros… Nio tuvo que cambiar la batería. Fue simplemente impactante, francamente”.

Las restricciones de viaje retrasadas durante el COVID contribuyeron a este descuido, dejando a Ford sin preparación para el aumento de la innovación y el apoyo gubernamental dentro del mercado chino.

Estrategia futura: plataforma universal para vehículos eléctricos

Para abordar estos desafíos, Ford está desarrollando una nueva plataforma EV “universal”, cuyo objetivo es la asequibilidad y la simplicidad. El primer modelo, un ute del tamaño de una Ranger que saldrá a la venta en 2027, tiene como objetivo un precio base inferior a 30.000 dólares y contará con un sistema de conducción autónoma de nivel 3, una tecnología que muchos fabricantes de automóviles han abandonado debido a costos y obstáculos regulatorios.

El cambio de estrategia subraya el reconocimiento tardío por parte de Ford de la necesidad de vehículos eléctricos competitivos y rentables, lo que indica su voluntad de aprender de los errores del pasado y adaptarse al panorama automotriz en evolución. La compañía enfrenta una batalla cuesta arriba mientras intenta recuperar el terreno perdido frente a los líderes establecidos de vehículos eléctricos como Tesla y los fabricantes chinos que avanzan rápidamente.