BMW se está preparando para lanzar su Serie 3 de próxima generación junto con el sedán i3 totalmente eléctrico el 18 de marzo, lo que marca un cambio en la forma en que el fabricante de automóviles aborda los vehículos eléctricos. A diferencia de sus modelos más grandes, donde las versiones EV y de gasolina comparten exteriores casi idénticos, los próximos i3 y Serie 3 presentarán diseños distintos, a pesar de estar estrechamente relacionados bajo el capó.
El enfoque de los vehículos eléctricos primero
Esta divergencia no se trata sólo de estética. El i3 y el próximo Serie 3 se basan en plataformas diferentes. El i3 aprovecha la última arquitectura EV de BMW, la misma utilizada en el iX3, mientras que la Serie 3 utilizará una versión actualizada de la plataforma CLAR existente. Esta diferencia estructural requiere una carrocería separada, incluidas líneas de techo, ventanas laterales y puertas únicas.
Las representaciones de Sugar Design revelan que la nueva Serie 3 adoptará un perfil más aerodinámico que recuerda al actual Serie 5, alejándose de las líneas más definidas del modelo saliente. La parte delantera contará con el lenguaje de diseño “Neue Klasse” de BMW, con diferencias potencialmente sutiles en las formas de los faros y la parrilla en forma de riñón en comparación con el i3. Un parachoques más bajo y oscurecido y luces traseras LED completan el aspecto deportivo pero discreto.
¿Qué hay debajo de la superficie?
Se espera que el interior de ambos modelos sea casi idéntico, adoptando la última pantalla central de información y entretenimiento de BMW y el head-up display panorámico iDrive. Debajo del capó, la Serie 3 ofrecerá una gama familiar de motores turboalimentados de cuatro cilindros y seis en línea, con opciones diésel e híbridas disponibles en ciertos mercados.
Se anticipan versiones ligeramente híbridas del cuatro cilindros de 2.0 litros y del seis en línea de 3.0 litros, que ofrecen ganancias modestas en eficiencia y producción. El próximo M350 (o su equivalente) probablemente estará propulsado por un motor de seis cilindros en línea, mientras que se espera que el M3 completo lo siga más adelante con una configuración ligeramente híbrida. BMW puede omitir un sistema híbrido enchufable para el M3 en favor de una electrificación más ligera, superando potencialmente la potencia de 473-523 CV del modelo actual.
La decisión de BMW de dividir los diseños del i3 y la Serie 3 resalta una tendencia creciente en la industria automotriz: los vehículos eléctricos ya no son solo autos de gasolina con baterías intercambiadas. Cada vez más, se diseñan y fabrican como entidades separadas, optimizadas para sus sistemas de propulsión y plataformas únicos.
Este movimiento estratégico refleja el compromiso de BMW de diferenciar sus modelos eléctricos de sus homólogos de combustión, garantizando que los vehículos eléctricos se destaquen como productos distintos y no como algo secundario. El resultado serán dos vehículos estrechamente relacionados pero visualmente separados, cada uno adaptado a su respectivo sistema de propulsión.
