Rolls-Royce invierte rumbo: los motores V12 seguirán en producción

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Rolls-Royce ha abandonado su compromiso anterior de convertirse en un fabricante de vehículos totalmente eléctricos para 2030 y ha optado por seguir produciendo sus icónicos motores V12 de forma indefinida. El cambio de estrategia se produce cuando las regulaciones globales que rodean a los vehículos con motor de combustión se relajan y la demanda de modelos eléctricos resulta menos segura de lo proyectado inicialmente.

El cambio de estrategia

La decisión, anunciada por el director ejecutivo Chris Brownridge, marca un cambio significativo con respecto al compromiso para 2022 hecho bajo el liderazgo anterior. En ese momento, Rolls-Royce anticipó que los vehículos eléctricos representarían el 70% de sus ventas para 2028, y que la producción de V12 finalizaría para 2030. Sin embargo, Brownridge afirmó que la predicción anterior se basó en un “conjunto diferente de circunstancias”, citando específicamente cambios en la legislación sobre emisiones.

Cambios regulatorios que impulsan la decisión

Los cambios regulatorios clave incluyen la eliminación por parte de la Unión Europea de su prohibición prevista para 2035 sobre las ventas de automóviles nuevos de gasolina y diésel. En cambio, la UE impondrá un objetivo de reducción de emisiones de CO2 del 90% en toda la flota para 2035 en comparación con los niveles de 2021. Al mismo tiempo, Estados Unidos eliminó las sanciones por exceder los objetivos de economía de combustible de CAFE e incluso canceló un crédito fiscal federal de $7,500 para la compra de vehículos eléctricos.

Estos cambios de políticas reducen la urgencia de que los fabricantes de automóviles aceleren su transición a los vehículos eléctricos, proporcionando más flexibilidad en las estrategias de producción.

Ventas actuales de vehículos eléctricos y perspectivas futuras

A pesar del lanzamiento del cupé Spectre EV, las ventas de vehículos eléctricos de Rolls-Royce representan actualmente sólo el 17,7% de las ventas totales de vehículos (frente al 33% del año anterior). El director ejecutivo de la compañía se negó a establecer nuevos objetivos de cero emisiones, enfatizando el compromiso de la marca de satisfacer la demanda de los clientes.

“Construimos lo que se pide”, afirmó Brownridge, indicando su voluntad de mantener la producción del V12 mientras los clientes sigan deseándolo.

La tendencia más amplia

Rolls-Royce no es el único que está reevaluando su cronograma de vehículos eléctricos. Otras marcas heredadas, incluidas Alfa Romeo, Opel/Vauxhall, Bentley y Volvo, anunciaron previamente transiciones completas a vehículos eléctricos para 2027-2030. Dentro del Grupo BMW, Rolls-Royce fue la única marca que se comprometió con un plazo tan agresivo.

La reversión subraya la creciente incertidumbre en la industria automotriz con respecto al ritmo de adopción de vehículos eléctricos. Si bien los vehículos eléctricos siguen siendo una parte fundamental de la movilidad futura, los fabricantes de automóviles se están adaptando a las condiciones cambiantes del mercado y al panorama regulatorio.

En última instancia, la decisión de Rolls-Royce refleja un enfoque pragmático: adaptarse a las preferencias de los clientes y a la evolución de las regulaciones, en lugar de adherirse rígidamente a un plazo previamente establecido.