La escasez de combustible afecta a Australia a medida que aumentan las compras de pánico

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Más de 500 estaciones de servicio en toda Australia han informado que se han quedado sin gasolina o diésel, a pesar de las constantes entregas de combustible al país. Según funcionarios del gobierno, la escasez se debe a compras de pánico generalizadas más que a problemas reales de suministro.

Desglose del agotamiento de combustible estado por estado

Al 24 de marzo, Nueva Gales del Sur es la más afectada, con al menos 289 estaciones secas, incluidas 164 específicamente sin diésel. Victoria le sigue con 162 estaciones afectadas, mientras que Queensland tiene 55 cortes de diésel y 35 de gasolina sin plomo.

Australia del Sur informa 46 estaciones sin combustible, Australia Occidental tiene seis y Tasmania tiene escasez de seis estaciones sin plomo y una de diésel. El Territorio de la Capital Australiana no se ha visto afectado hasta ayer.

Compras de pánico y respuesta del gobierno

La situación se ve alimentada por la especulación sobre un posible racionamiento de combustible en virtud de la Ley de Emergencia de Combustibles Líquidos de 1984. Sin embargo, el gobierno ha descartado explícitamente los límites de combustible que limitan las compras individuales en el surtidor. A pesar del creciente número de sitios afectados, que representa alrededor del 8% de todas las estaciones en todo el país, los funcionarios sostienen que Australia tiene suficiente suministro de combustible en general.

El Primer Ministro Anthony Albanese instó a los ciudadanos a evitar las compras de pánico y afirmó: “Mi mensaje a los australianos es que no consuman más combustible del que necesitan”. El Ministro de Cambio Climático y Energía, Chris Bowen, se hizo eco de este sentimiento y también anunció cambios regulatorios para aumentar las importaciones de diésel para industrias críticas como la agricultura y el transporte de mercancías.

No hay recortes de impuestos especiales, la oferta sigue siendo suficiente

El gobierno también ha rechazado los pedidos de recortes temporales en los impuestos especiales sobre el combustible para mitigar los precios récord. A pesar de la escasez localizada, el suministro de combustible a Australia sigue siendo adecuado y los funcionarios enfatizan que las compras de pánico están exacerbando el problema.

La escasez actual es un resultado directo del comportamiento de los consumidores, no de una falta sistémica de combustible. El pánico continuo sólo empeorará la situación, y el consumo responsable es clave para estabilizar el suministro.